No es casualidad que en la historia de la ciudad ningún Intendente contemporáneo haya querido, siquiera, postularse para repetir el cargo, "Yo estuve en la provincia y, es totalmente distinto, la presión cotidiana se descomprime con la situación geográfica, podes tener demandas de la gente en Venado Tuerto, en Casilda, en Vera, pero en una ciudad como la nuestra y con características como las mías, que ando mucho, no hay cuadra que camines sin generar una pequeña asamblea en donde se junta el que te pregunta por el foco de la esquina de su casa hasta la madre que te cuenta que su hijo no tiene trabajo. Es duro acostumbrarse a tamaña presión, pero una vez que uno la asume cuesta aún más ir caminando, ver cosas que no están bien y no despertar a ningún funcionario para darle un plazo de resolución", cuenta el ex intendente mientras acude a mil anécdotas y dichos para explicar que "llega un momento en que la ciudad es como tu casa, si hay algo que se rompe o no funciona, no descansas hasta arreglarlo".
¿Cómo son sus días desde el 11 de diciembre?
Raros…(risas), volví a mi empleo en la Dirección de Hidráulica de la Provincia, tengo un horario de salida, lo cuál me es extraño, porque en cuatro años uno podía saber a la hora que comenzaba su día pero no a la que terminaba… y si terminaba. Me reencontré con mis compañeros de trabajo, retomé lecturas postergadas y me puse al día con mi salud. Creo que me sentó bien, porque me enojo menos, veo con mayor distancia las cosas y estoy estructurando intelectualmente la experiencia de estos cuatro años y pensando políticamente lo que viene para nuestro movimiento y desde donde apostar y aportar a este interesante momento que vive nuestro país…
¿O sea que de la política no descansó siquiera unos días en estos meses?
No, eso es imposible, primero porque existe un compromiso exigido por los 63.000 santafesinos que me votaron, lo cual nos genera un gran desafío, fíjese que de 3 santafesinos 2 no eligieron al actual Intendente y 1 pensó que yo debía ser Intendente. Los demás candidatos deben decir que hicieron una buena elección, yo debo decir que, al decir de nuestros votantes, hicimos una buena gestión a pesar de tener la mayoría del concejo en contra, y un evento natural de una recurrencia en 100 años como lo fue la lluvia de marzo pasado. He gobernado con una oposición durísima que hasta planteó mi destitución como herramienta electoral, algo reconocido por los mismos ediles opositores, sin embargo con trabajo y fuerza logramos que la ciudad cambie de tal manera que hoy nadie puede negar que estamos mejor que en 2003.
¿No se corre peligro que se canibalice la política en nuestra ciudad?
Mire… (se ríe) Es muy raro lo que está pasando hoy, porque quienes hoy somos oposición tenemos un discurso más positivo que quienes están en el gobierno. Yo he hablado muchas veces de la "ciudad del No". Quizás esto se explique por que son muchos años diciendo "no a esto, no a lo otro" o teorizando sobre lo mal que hacíamos las cosas nosotros y como deberían hacerse que ahora que tienen la posibilidad… pero también la obligación de hacerlas, se les hace más cómodo "oponerse a lo que hicimos", ojalá que sea solo un momento. Santa Fe debe ser una de las pocas ciudades en donde muchos vecinos hablan mal de si mismo y hasta la dirigencia política se queja de su propio accionar como si no fueran santafesinos… Es raro.
En los últimos días se dio a conocer un informe de la Sindicatura municipal sobre su gestión ¿pudo leerlo?
Si lo he leído y quedé preocupado por esto que le decía. Barleta ganó las elecciones y ahora es Intendente, es oficialismo. Un político puede analizar y estar en disconformidad con la realidad. Un periodista puede hacerlo, un ciudadano común también, pero el funcionario, el dirigente, el gobernante debe solucionar el problema, no diagnosticarlo y quejarse. El informe al que usted hace mención es un documento mediático en muchos puntos manifiesta lo obvio, lo que es sabido y por otro lado resulta engañoso, como lo es con el tema de los subsidios, no es que mi gestión no utilizó esos fondos sino que muchas acciones se encuentran en estado de planificación o ejecución. Si el nuevo gobierno decidió hacer un "corte" para analizar durante dos meses y medios, el estado de la Municipalidad y mientras congelar lo que se venía haciendo, obviamente que los plazos pueden haber caducado pero es por la falta de continuidad actual. Quizás a la larga, el trabajo de los profesionales, en el tiempo empleado en el análisis de la situación administrativa, rinda sus frutos y estemos dándole la razón a Barleta. Lo que no le sirve a nadie es que las consecuencias de esa decisión no las reconozca el actual Intendente porque, además, mientras se intenta deslindar responsabilidades el tiempo pasa y hay más fondos que se desaprovechan. Por eso decía hoy, el Frente Progresista en la ciudad de Santa Fe, es gobierno debe dar respuestas concretas y rápidas, no gastar tantas energías en mostrar que son distinto, hay que hacer. Tienen que darle para adelante y que el crecimiento en la ciudad no se detenga.
¿Entonces usted evalúa como negativo los primeros meses del Gobierno de la Ciudad?
No, no, para nada. Creo que es muy prematuro dar una opinión al respecto. Yo respondí a su pregunta sobre algunas actitudes del actual gobierno. Si la crítica a nuestra gestión pasado sirve, bienvenida sea, ahora si esa crítica es utilizada para justificar inacciones actuales o, por ejemplo, un aumento de la Tasa General de Inmueble, ahí me parece que no le sirve a nadie. Yo diría que el tiempo de mediatizarlo todo ya pasó, la chicana hoy no tapa un bache, ni corta yuyos, ni aporta a la seguridad. El oficialismo debe entender que hoy son gobierno y los santafesinos debemos ayudar a este Intendente y que cada uno sienta que no importa el color del gobierno, la ciudad siempre sigue siendo la misma.
¿Por qué no salió antes a defender su gestión ante las críticas por parte de la actual gobierno?
Primero porque nadie me preguntó nada… (risas). No, pero la realidad es que mi decisión personal es acompañar al Intendente desde donde sea, a veces desde el silencio, porque la investidura del jefe de gobierno de la ciudad debe ser protegida. Si nosotros nos pasamos denostando al Intendente, no pierde Barleta, pierde la ciudad, perdemos todos. Lo santafesinos debemos ser publicistas de nuestra propia ciudad, y la cara de Santa Fe ayer fui yo, hoy es Barleta, mañana será otro. Yo creo que en lo esencial Barleta está dando continuidad a mi gestión, porque nuestra intervención en la ciudad fue muy fuerte, en 4 años dimos golpes de timón importantes sobre la estructura urbana, tal es así que el mismo Binner coincidió con nosotros, en la práctica, al referirse a la necesidad de realizar una obra emblemática en la ciudad para 2010. Creo que el Gobernador entiende de la necesidad de mirar hacia delante y poner objetivos de mediano plazo en la agenda ciudadana. Eso moviliza, da identidad.
Yo creo que obras como la del Parque Sur, Alem, San Martín Sur, la puesta en valor del Teatro Municipal, del Anfiteatro, la recuperación para los santafesinos de centros neurálgicos de la ciudad como la Estación Belgrano y el Parque Federal o la concreción de Playa Grande que dará a Santa Fe una definitiva impronta turística junto a la culminación del Casino Hotel en el puerto, son intervenciones tan positivas para la ciudad que, más allá de algunas mezquindades verbales que no tienen mayor importancia, marcan el camino del despegue definitivo de la ciudad.
Los santafesinos debemos entender de una vez por todas que mas allá de las diferencias pertenecemos a una misma ciudad. Es inconcebible que alguien de afuera venga a la ciudad, nos hable de lo cambiada que la ve y cuando escuchamos a algunos vecinos o dirigentes parece que somos lo peor. Un Intendente es un promotor de la ciudad, es quien debe convencer a propios y extraños de que esta es una ciudad mejor que cualquiera para visitar, para invertir, para vivir, para crecer. Por eso debemos cuidar y proteger a nuestro representante, sea Balbarrey, Barleta, Gonzalez o Perez el esfuerzo cotidiano de los vecinos merece que forjemos el orgullo santafesino porque, aparte, tenemos con qué. Santa Fe es hermosa a pesar de los negativos y de los negadores. Esto no es un partido de fútbol, no se puede ser fanático de un color, sino tiramos para el mismo lado y seguimos promocionando nuestras virtudes, nadie lo va a hacer por nosotros.
¿Cómo ve la decisión de Kirchner de ponerse al frente del PJ?
La comprendo como absolutamente oportuna, es el momento y es la figura que puede reunirnos a todos los justicialistas bajo la doctrina peronista y con una visión nacional y latinoamericana de soberanía e independencia.
Este modelo de país necesita, en lo político, a un Justicialismo fuerte no sólo como una herramienta de lo político sino como un necesario espacio de recuperación ideológica. Estamos en un momento especial de la historia argentina, en este 2008 los argentinos debemos demostrar que las cosas han cambiado. Antes sabíamos que si los Estados Unidos estornudaban, Argentina se resfriaba. Hoy que Norteamérica está en recesión y no se descarta que pueda llegar a una depresión, el impacto en nuestro país puede no ser tan importante gracias a un modelo que apostó al fortalecimiento de sus reservas, a un proceso de sustitución de importaciones y a un comercio exterior con pluralidad de naciones. El Justicialismo ha sido responsable de los grandes cambios en la estructura social, política y económica del país, con aciertos y con errores pero siempre con decisión. Las grandes democracias comprenden la importancia de los partidos como un símbolo de calidad institucional, nuestro país necesita Partidos Políticos fuertes que den coherencia y continuidad a las políticas nacionales, en ese sentido pienso que la visión del ex presidente es impecable desde el punto de vista estratégico en lo que es la construcción política de "un país en serio", frase que parecía, en 2003, como un slogan de campaña y hoy es algo que los argentinos sienten que era más que una expresión deseo.
¿A que sector responde su espacio dentro de la interna Justicialista provincial?
Hoy por hoy debo decir, y sin intención de polemizar, que nuestro sector no "responde" sino que participa de un proyecto nacional y popular que interpreta y representa Néstor Kirchner. Nosotros respetamos las ideas de los compañeros, pero lucharemos para que se de la unidad del peronismo en la ciudad y la provincia.
Puede que algunas decisiones estratégicas de nuestros líderes, en algunos aspectos, nos hayan perjudicado y podemos disentir, pero el resultado global ha sido la continuidad de un modelo político social y económico que es mucho más importante que la suerte de un sector.
¿Se acostumbrara el justicialismo en la ciudad y la provincia a no ser gobierno?
No, estamos convencidos de que nuestro movimiento tiene la capacidad y convencimiento para provocar las grandes transformaciones. No tengo la menor duda que en 4 años los justicialistas volveremos al gobierno en la ciudad, en la provincia y mantendremos el rumbo del modelo que comenzamos a forjar hace 5 años en la nación.
¿Cómo sigue su vida política a partir de mañana?
Por lo pronto, mañana me despertaré temprano iré a mi trabajo a las 6,45. A veces por intereses mezquinos lo hacen ver a uno como un robot pero yo soy un laburante más que, por sobre todas las cosas, siempre seré un militante peronista, compañero de mis compañeros y un enamorado de la ciudad.
El haber sido Intendente, ir por más y que 63.000 personas hayan sufragado para que continúe como Intendente no es para mi un derecho por sobre nadie, al contrario, es una obligación personal. Hay que ponerle el cuerpo a la realidad y aprender de los errores y defender los aciertos.
Santa Fe va a seguir creciendo y le pondremos el hombro desde el lugar que nos toque. Lo importante es la ciudad y a la gente que todos los días se levanta a trabajar y esforzarse para darle una mejor vida a su familia, no le importa las agresiones verbales entre políticos ni el reparto de culpas, le importa que le den soluciones no importa el color de quien se las dé.
No me cabe la menor duda que los santafesinos seguiremos el camino que comenzamos como ciudad, no creo que nadie en su sano juicio compre el discurso de que "todo está mal", tampoco creo que nadie, aunque a veces parece que si, haya creído que Santa Fe era París. La Municipalidad no es fácil de conducir y no hay recetas de cómo hacerlo. La única verdad indiscutible es justamente esa, que hay que hacerlo, la ciudad no es un objeto de estudio es una necesidad constante de soluciones, sólo la experiencia puede darnos alguna enseñanza. Los peronistas tenemos esa experiencia y resolvemos primero y preguntamos después. Seguramente con el correr de las demandas diarias el nuevo gobierno de la ciudad comprenderá que todo lo que se hace, en el Ejecutivo, es poco aunque siempre es algo. Insisto, lo que no se puede ni se debe, es dejar de hacer.
Martín Balbarrey espera, solícito, nuestra señal de que "es suficiente". Ante nuestro gesto afirmativo el ex intendente hace una pausa y enseguida comienza a describir experiencias de la gestión, el relato nos obliga a que varias veces busquemos el grabador para registrar sus palabras, pero ya está, no quiere responder a acusaciones y denuncias "si fuese cierto irían a la justicia, mejor no engancharse en provocaciones". Nos convence que hay que dar tiempo y ser medido con las palabras. "No es fácil estar sentado ahí", repite el hombre que está se arrellana en el sofá de su living que parece confortable aunque después de nuestra charla uno sepa que, para Martín Balbarrey, la comodidad no es, precisamente, sinónimo de tranquilidad.
Fuente: Gentileza de Diario Uno – Santa Fe – Adena 6