Primero la empresa Vidalac se traslada a Paraná, luego CIDAL se radicó definitivamente en San Luis y ahora SADESA anunció que dejará 80 empleados en la calle porque no seguirá produciendo algunos productos en Esperanza. La falta de políticas de promoción y radicación industrial y las dificultades de la industria respecto de la energía (falta de gas, fuell oil caro, autogeneración energética) son las principales causas. En el último mes y medio, tres grandes empresas tomaron la decisión de dejar la provincia por diferentes razones pero reubicándose en lugares donde les dieron mejores posibilidades para seguir produciendo. El caso de Vidalac es tal vez uno de los peores ejemplos santafesinos. El joven empresario Darío Benítez había anunciado en septiembre del año pasado el lanzamiento de nuevos productos que la firma tenía previsto incorporar al mercado alimentario, cuyas instalaciones se radicarían en el sur del distrito Recreo. Incluso se firmó un acta acuerdo con el municipio de ese lugar para trabajar conjuntamente en el proyecto de la nueva planta industrial.
La empresa comunicó oficialmente que la Pyme no se radicaría en Recreo debido "a las difamaciones a las que fue sometido el emprendimiento". Por los medios locales, un concejal y un ex concejal se refirieron al emprendimiento como una empresa contaminante y a partir de esas declaraciones muchos vecinos, desconociendo el tema, se propusieron juntar firmas para evitar la radicación de la empresa.
Benítez aclaró que "hablan de Vidalac como una empresa que contamina, pero nadie sabía del proyecto" y argumentó que "el jugo en polvo es azúcar molida e impalpable con jugos naturales y vitaminas. ¿Qué puede contaminar eso? Por otro lado, las sopas instantáneas son a base de fécula y productos hidratados que se mezclan". Finalmente, el empresario concluyó diciendo que "no iba a tirar vapores, ni gases, ni siquiera ruidos. Entonces, el desconocimiento lleva a la torpeza".
El anuncio fue realizado en una conferencia de prensa por el empresario junto al intendente de Recreo Mario Formento y el secretario de la Producción , Fernando Benvenutti, quienes nunca supieron cómo explicar públicamente lo ocurrido ni cómo pedir disculpas en nombre de la comunidad.
La nueva planta de Vidalac estará funcionando en el parque industrial de la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos, ya que desde allí hasta el propio gobernador se comunicó para ofrecer las mejores posibilidades para esa inversión millonaria.
Los preservativos a otra parte
La fábrica CIDAL, ubicada en Avenida Freyre al 1.635 de esta capital, fue totalmente desmantelada y trasladada a la provincia de San Luis. Los dueños de la firma confirmaron que la producción se trasladaba porque tendrán más beneficios económicos que en Santa Fe. Por ello se despidió a 110 personas que se instalaron dentro de la fábrica por varios días hasta que cobraron las indemnizaciones que en muchos casos se pagaron con cheques y en doce cuotas.
Julio Cantero, secretario general del Caucho, al referirse al cierre de esta importante firma en Santa Fe, dijo: “Ni las autoridades provinciales ni el organismo se ocuparon en su momento de esta grave situación que pasa a ser un inconveniente social, ya que quedaron sin trabajo muchísimas personas y sin posibilidades de ingresar al mercado laboral, teniendo en cuenta que se trata de personas con más de 35 años de servicio y que hoy las empresas optan por incorporar gente joven”.
Además, Cantero confirmó que en los últimos días también se desmanteló la sección profilácticos, que era la única que quedaba después de llevar las máquinas de globos y el laboratorio a San Luis, beneficiada por la Ley de Promoción Industrial.
La empresa CIDAL, con más de 50 años en el mercado, además exporta a varios países del mundo, siendo también líder en nuestro país en productos como preservativos Camaleón, globos Bombucha para agua y cotillón, y guantes de látex, entre otros.
En China es más barato
SADESA es uno de los mayores grupos curtidores de cuero en el mundo, especializada en alta calidad de cuero de vacuno para los más exigentes calzados, artículos de cuero y tapicería de las industrias. Opera diez instalaciones industriales en toda América del Sur y Asia, con una estructura de la materia prima y una red de ventas mundial de oficinas y alianzas comerciales en los cinco continentes.
Con sede en la ciudad de Esperanza, departamento Las Colonias, funciona allí una planta que da trabajo a 1.250 empleados y desactivará la sección “corte y costura” (encargada del trabajo de tapicería en cuero para sillones, sofás y sommiers de exportación), dejando sin trabajo a más de 80 obreros especializados. La decisión se adoptó porque el sector dejó de ser rentable según la empresa; el grupo que la administra tiene otras plantas que absorberán ese segmento que ahora se deja de elaborar en esa ciudad.
El anuncio oficial fue realizado por el gerente de Relaciones Industriales de SADESA Argentina, Mario de Pro, quien confirmó que la decisión se comunicó al personal de la sección que, a partir del 31 de julio próximo, se dejaba de producir.
El directivo de la planta lo atribuyó a la diferencia de costos de producción con respecto a China. "Ellos producen más barato y con mayor eficiencia que nosotros", indicó, para luego hacer referencia a las dificultades de la industria respecto de la energía (falta de gas, fueloil caro, autogeneración energética), costos laborales y la propia inflación.
Respecto de la reubicación en otras secciones, de Pro indicó que se estaba tratando de reubicar a estos agentes en otros lugares dentro de la planta, pero "no todos califican".
El titular del Sindicato de Industrias del Cuero, Mauricio Crespín, mantiene casi diariamente reuniones con los empresarios porque además preocupa el notorio descenso de ingreso de materia prima por los problemas del campo y cortes de ruta. En las plantas que el grupo empresario tiene en San Luis ya comenzaron a adelantar las vacaciones del personal para evitar las suspensiones, y analizan medidas similares para la planta de suela de la empresa, ubicada en el norte de la provincia en la ciudad de Las Toscas.
Diariamente ingresaban alrededor de 5.500 cueros para su procesamiento en la planta de Esperanza, pero por los problemas del campo actualmente ingresan 2.000 cueros de diferentes frigoríficos del país. En caso de continuar la situación en los próximos días, desde la empresa podrían tomar algún tipo de medida.
Es importante destacar que casi la totalidad de la producción de la empresa del grupo de la familia Galperín se exporta a USA, Canadá e Inglaterra y son los proveedores del cuero de las zapatillas Nike, Adidas y Reebook. También cuentan con dos plantas de producción en China y dos en Tailandia ya que los productos salen del país semi terminados.
Fuente: Adena 6 - SM